Las condiciones de vida en los campamentos de personas refugiadas se han visto gravemente deterioradas debido al continuo agravamiento del conflicto. En este contexto de vulnerabilidad extrema, el acceso a servicios básicos como la salud mental, la rehabilitación física o los bienes de primera necesidad no es solo una ayuda: es un derecho fundamental.
Para dar respuesta a estas necesidades urgentes, el pasado mes de junio pusimos en marcha una nueva intervención enfocada en defender el bienestar de la población refugiada palestina, priorizando especialmente a mujeres, niñas, niños y personas en situación de mayor vulnerabilidad.
¿En qué consiste esta intervención?
Las acciones se desarrollarán directamente en los campamentos de Qalandiya, Amari y Jalazone y se estructuran en torno a tres ejes fundamentales:
- Fortalecimiento de la salud mental: Ofrecemos apoyo psicosocial directo y trabajamos en el refuerzo de las capacidades locales para sostener a la comunidad a largo plazo.
- Recuperación física: Implementamos acciones de rehabilitación para personas afectadas directamente por las consecuencias del conflicto.
- Bienestar y protección familiar: Facilitamos el acceso a bienes esenciales y creamos espacios seguros de apoyo para las familias más vulnerables.
Seguimos trabajando día a día para garantizar el derecho a la salud, la protección y una vida digna para la población refugiada palestina.
Este proyecto, financiado por la Xunta de Galicia y ejecutado en colaboración con nuestro socio local Treatment and Rehabilitation Center for Victims of Torture (TRC), se lleva por nombre ‘Acceso a la rehabilitación mental y física y a bienes esenciales para las personas refugiadas en los campamentos de Qalandiya, Amari y Jalazone, en la Gobernación de Ramallah y Al-Bireh, Palestina’.


