Soura Al Joundi, jefa de Misión de ONG Rescate en Siria
Soura Al Joundi: Ā«Trabajamos para que, despuĆ©s de vivir en conflicto, se vuelva a la escuelaā€
julio 28, 2026

La infancia ucraniana bajo la sombra de la guerra

Hay sonidos que anuncian el comienzo de un día. El despertador de una casa, el timbre de una escuela o las voces que llegan desde un parque cuando empieza la tarde. Para millones de niños y niñas, esos sonidos forman parte del paisaje cotidiano de la infancia. En Ucrania, desde el inicio de la invasión a gran escala en febrero de 2022, muchos de esos sonidos han sido sustituidos por otro muy distinto: el de la sirena antiaérea.

No es un ruido cualquiera. Es una orden.

Interrumpe una clase, detiene un partido de fútbol, vacía un parque infantil o despierta de madrugada a una familia que apenas había conseguido conciliar el sueño. En cuestión de segundos, todo queda suspendido. Los juguetes permanecen en el suelo, los cuadernos abiertos sobre las mesas y las conversaciones se cortan para descender, una vez mÔs, hacia un refugio.

Con el paso del tiempo ocurre algo todavía mÔs inquietante. La excepción deja de ser excepcional. El miedo deja de sorprender. La infancia aprende a convivir con aquello con lo que nunca debería familiarizarse.

Ese es uno de los daños mÔs profundos que provoca una guerra prolongada. Cuando el peligro pasa a formar parte de la rutina, también puede cambiar la manera en que un niño comprende el mundo. La amenaza deja de estar únicamente fuera y comienza a instalarse en su forma de dormir, jugar, aprender y relacionarse con los demÔs.

UNICEF advierte de que la guerra ha provocado una profunda crisis de salud mental, especialmente entre niños, adolescentes y personas cuidadoras. Su anÔlisis sobre la situación de la infancia en Ucrania en 2024 estimó que alrededor de 1,5 millones de niños y niñas se encontraban en riesgo de sufrir depresión, ansiedad y otros problemas de salud mental.

Cuando el miedo se convierte en rutina

Ante una sirena o una explosión, el organismo activa una respuesta de supervivencia. Libera hormonas como el cortisol y la adrenalina, aumenta el estado de alerta y prepara al cuerpo para reaccionar ante el peligro.

Esta respuesta es necesaria frente a una amenaza puntual. El problema aparece cuando el peligro se repite durante semanas, meses o años y el organismo no encuentra tiempo suficiente para recuperar la sensación de seguridad.

La exposición prolongada al estrés puede tener distintas consecuencias en la infancia:

  • Dificultades para concentrarse y aprender. Cuando el cerebro estĆ” pendiente de detectar amenazas, resulta mĆ”s difĆ­cil mantener la atención, memorizar información y participar en las actividades escolares.
  • Alteraciones del sueƱo. Las alarmas nocturnas, las explosiones y la incertidumbre pueden provocar problemas para conciliar el sueƱo, despertares frecuentes, pesadillas y cansancio durante el dĆ­a.
  • Hipervigilancia. Algunos niƱos pueden permanecer en alerta incluso cuando no existe un peligro inmediato y reaccionar con miedo intenso ante ruidos cotidianos.
  • Manifestaciones fĆ­sicas del estrĆ©s. El malestar emocional tambiĆ©n puede aparecer mediante dolores de cabeza o estómago, cambios de apetito, irritabilidad o agotamiento.
  • Cambios en el comportamiento. Dependiendo de su edad y sus circunstancias, algunos niƱos pueden aislarse, mostrarse mĆ”s dependientes de las personas adultas o perder el interĆ©s por actividades que antes disfrutaban.

No todos reaccionan de la misma manera. La edad, las experiencias vividas, la pérdida de familiares, el desplazamiento, la situación emocional de sus cuidadores y el acceso a apoyo psicológico influyen en la forma en que cada menor afronta el conflicto.

Los niños no se acostumbran a las bombas. Desarrollan respuestas para sobrevivir en un entorno que continúa siendo peligroso.

La guerra no suspende los derechos de la infancia

La Convención sobre los Derechos del Niño establece obligaciones que continúan vigentes durante los conflictos armados.

El artículo 19 reconoce el derecho de todos los niños y niñas a recibir protección frente a cualquier forma de violencia física o mental, abuso, negligencia o malos tratos.

Su alcance no se limita a las agresiones ejercidas directamente contra un menor. También exige adoptar medidas para prevenir la violencia, atender a las víctimas y crear entornos que protejan su desarrollo físico, emocional y psicológico.

Por su parte, el artƭculo 38 establece obligaciones especƭficas en situaciones de conflicto armado. Los Estados deben respetar las normas del Derecho Internacional Humanitario aplicables a la infancia y adoptar todas las medidas posibles para proteger y cuidar a los niƱos afectados por la guerra.

La exposición continuada a las alertas, los bombardeos, el desplazamiento y la pérdida de espacios seguros afecta directamente al ejercicio de estos derechos. También lo hacen la destrucción de viviendas, escuelas, hospitales, parques y centros comunitarios.

Los artĆ­culos 19 y 38 transmiten una idea esencial. Cuanto mayor es el riesgo al que se enfrenta la infancia, mayor debe ser el esfuerzo para protegerla.

Una guerra que ha transformado la infancia

Desde febrero de 2022, la guerra ha obligado a millones de personas a abandonar sus hogares y ha provocado daƱos continuados en viviendas, escuelas, hospitales y otras infraestructuras civiles.

En 2024, mÔs de 14,6 millones de personas dentro de Ucrania necesitaban algún tipo de asistencia humanitaria. La cifra representaba aproximadamente el 40 % de la población que permanecía en el país, según el Plan de Necesidades y Respuesta Humanitaria de OCHA.

La crisis no solo cambió el lugar donde vivían miles de niños. Alteró sus rutinas, separó familias, interrumpió su educación y redujo los espacios en los que podían sentirse protegidos.

El anƔlisis de UNICEF sobre la infancia en Ucrania seƱala que cerca del 61 % de las familias observaba signos de estrƩs en sus hijos, entre ellos problemas de sueƱo.

DetrƔs de esa cifra hay noches interrumpidas, clases suspendidas y familias que intentan conservar algo de normalidad mientras desconocen cuƔndo volverƔ a sonar la siguiente alarma.

La guerra altera el lugar donde un niƱo vive, pero tambiƩn puede modificar la forma en que aprende a vivir.

La respuesta humanitaria de ONG Rescate en Ucrania

En 2024 finalizó el proyecto «Ayuda humanitaria a la población ucraniana de Kiev y las regiones de Ivano-Frankivsk y Zakarpattia», financiado por el Ayuntamiento de Madrid.

La intervención brindó ayuda humanitaria directa a mÔs de 24.932 personas desplazadas dentro de Ucrania y facilitó su acceso a vivienda, atención sanitaria y apoyo psicológico.

Entre las actuaciones desarrolladas se encuentran:

  • La distribución de medicamentos y generadores elĆ©ctricos para contribuir al funcionamiento de hospitales afectados por los cortes de suministro.
  • La concesión de 210 ayudas para el pago del alquiler, destinadas a facilitar el alojamiento y la integración de familias desplazadas.
  • El diseƱo de un prototipo de vivienda modular para apoyar la reconstrucción de hogares destruidos. La primera unidad fue entregada a una familia que habĆ­a perdido su vivienda.
  • La adquisición y reparación de vehĆ­culos destinados a la distribución de suministros y al traslado de personas enfermas.
  • La puesta en marcha de un punto de atención psicológica y una plataforma de apoyo en lĆ­nea.
  • La formación de profesionales de la psicologĆ­a para mejorar la detección de posibles casos de violencia de gĆ©nero.

El proyecto alcanzó el 100 % de ejecución presupuestaria y dejó infraestructuras y servicios que podían continuar siendo utilizados por las comunidades participantes.

En un contexto en el que miles de familias habían perdido su hogar y vivían bajo la amenaza constante de nuevos ataques, disponer de una vivienda, recibir atención médica o encontrar acompañamiento psicológico no era un asunto secundario. Era una forma concreta de recuperar una parte de la seguridad perdida.

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Este artículo forma parte de la serie editorial «Niños en la guerra de Ucrania», dedicada a explicar cómo el conflicto afecta a los derechos, la seguridad y el desarrollo de la infancia.

Tu colaboración permite que ONG Rescate continúe acompañando a personas afectadas por crisis humanitarias y desplazamientos forzosos.

Este artículo forma parte de la serie editorial «Niños en la guerra de Ucrania», donde hablamos acerca de la protección frente a la violencia en niñas y niños de Ucrania, recogida en los artículos 19 y 38 de la Convención sobre los Derechos del Niño.

Publicado el: agosto 10, 2026

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