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ONG RESCATE

MALI

19,9 millones
Población 
total
5,9 millones

Personas en necesidad humanitaria

184 de 189

Posicionamiento índice 

de desarrollo humano

Mali nos necesita

Al igual que otros países del Sahel, Malí se enfrenta al desafío del cambio climático, grandes movimientos de población hacia y desde países vecinos y una inestabilidad política y económica persistente. Las zonas del norte y centro (Gao, Kidal, Tombuctú, Menaka, Taoudenit, Mopti y Ségou) controladas por los grupos no estatales se amplían con otras del Sur, Kayes, Koulikoro y Sikasso, donde la crisis se propaga. A esto hay que añadir el golpe de estado de agosto de 2020 y el golpe dentro del golpe de 2021. Las sequías y las inundaciones repentinas han provocado malas cosechas, inseguridad alimentaria y malnutrición. 

 

Además, los brotes epidémicos recientes, agravados por la pandemia de COVID-19 han expuesto en peligro la salud de la población que además debe hacer frente a enfermedades  como el cólera, la meningitis y el sarampión. Los conflictos en curso en el norte de Malí han provocado movimientos de población y el aumento de los extremismos y el tráfico de drogas y armas ha desestabilizado aún más al país, lo que ha colapsado los servicios básicos a la población. 

 

El conflicto y una crisis alimentaria prolongada, agravados por la pobreza y la débil capacidad de las instituciones, hacen que Mali sea un país con un alto nivel de población necesitada de ayuda. Las mujeres están particularmente desfavorecidas. Las prácticas tradicionales nocivas, los matrimonios y embarazos tempranos, impiden el el acceso a los servicios básicos y la capacidad de aprovechar las oportunidades económicas.

ONG Rescate colabora con el cumplimiento de los Objetivos de Desarrollo Sostenible.

¿Qué hacemos en Mali?

Desde 2014  trabajamos con las comunidades más vulnerables  pastoras y agropastoras afectadas por el conflicto generalizado del país y los efectos de cambio climático que les ponen en riesgo de padecer hambrunas. Apoyamos a estas comunidades  para reducir su vulnerabilidad a las crisis y desastres naturales, mejorar sus niveles de  nutrición y oportunidades formativas y económicas  para  la obtención de ingresos, prestando especial atención a las mujeres y las niñas. Actualmente, 28.884 personas se benefician de estas intervenciones.