Jorge nació hace 56 años en Guayaquil, Ecuador, en el seno de una familia disfuncional. Desde temprana edad, sufrió situaciones que marcaron su vida. Uno de los eventos más traumáticos de su infancia fue un episodio de agresión sexual, que despertó en él una atracción hacia personas del mismo sexo.
Este descubrimiento lo llenó de sentimientos de culpa y pecado, sumiéndolo en una lucha interna para reprimir estos deseos. «Sentía que algo en mí estaba mal. Me aislé de mi entorno y busqué refugio en la religión, intentando someter mis pensamientos», recuerda Jorge, que ha compartido su historia en los micrófonos de Onda Cero coincidiendo con la semana del Orgullo LGTBIQ+ en España.
En un intento por escapar de esa situación, Jorge ingresó al seminario con la intención de convertirse en sacerdote. Sin embargo, durante su formación, tuvo su primer encuentro afectivo con un hombre. Este evento lo llevó a cuestionar su camino y, finalmente, decidió salir del seminario.
Viviendo una mentira
Convencido de que podría ocultar su verdadera identidad, se casó y formó una familia. Durante 11 años, Jorge vivió una vida aparentemente normal, teniendo dos hijos con su mujer. Pero la verdad salió a la luz finalmente.
«Mi matrimonio fue un intento desesperado por cumplir con las expectativas de la sociedad y esconder mi verdadera identidad», admite Jorge. «Pero al final, no podía seguir viviendo una mentira».
Después de su separación, Jorge comenzó una nueva vida, aceptando y abrazando su homosexualidad. Encontró estabilidad emocional junto a su pareja, con quien lleva ya más de 13 años. Juntos, crearon un negocio de publicidad impresa y diseño gráfico. Además, Jorge, como psicólogo, se dedicó al voluntariado en la Cruz Roja y lideró actividades de promoción humana en su comunidad.
Amenazas, insultos y robos
Sin embargo, su orientación sexual y su labor comunitaria los convirtieron en blanco de la mafia ecuatoriana. Durante más de un año, Jorge y su pareja recibieron amenazas, insultos, robos e incluso fueron atacados con disparos.
«Nos acosaban constantemente, no podíamos vivir en paz», relata Jorge. «A pesar de denunciar estos actos de odio y homofobia, no nos sentíamos seguros en nuestro propio país».
Con gran tristeza, Jorge y su pareja decidieron abandonar Ecuador en busca de un lugar donde pudieran vivir libres y seguros. Vendieron lo poco que tenían y se embarcaron en un viaje hacia España, un país conocido por su respeto y protección hacia la comunidad LGTBIQ+.
«Dejar nuestro hogar fue una de las decisiones más difíciles de nuestras vidas», confiesa Jorge, “pero sabíamos que en España podríamos encontrar la seguridad y la aceptación que tanto anhelábamos».
Al llegar a España, Jorge y su pareja encontraron una cálida acogida. Jorge sueña ahora con vivir dignamente, con un trabajo que valore sus habilidades y capacidades. «Aunque extrañamos a nuestros familiares y amigos, estamos agradecidos por la oportunidad que este país nos ha brindado».
Profunda gratitud a ONG Rescate
«Queremos expresar nuestra profunda gratitud a la ONG Rescate por su labor y entrega», afirma Jorge. «Gracias a esta organización, tenemos un lugar digno y se cubren nuestras necesidades básicas. Esperamos que ONG Rescate continúe con su enfoque humanista, ayudando a migrantes y refugiados en este país o donde se encuentre realizando su labor.»




