Este mes, celebramos el Día del Libro con las personas migrantes en Galicia. Hemos compartido las bondades de la lectura con una serie de actividades muy especiales en nuestros centros de acogida y atención humanitaria en Galicia. Los centros de Monterroso, Monte do Gozo y Burela se llenaron de libros, historias y nuevas palabras en español que resonaron con entusiasmo y muchas ganas de aprender.
En Monte do Gozo y Monterroso, las clases de español se convirtieron en un escenario creativo. A través del descubrimiento de los géneros literarios, las personas migrantes y refugiadas residentes en esos centros exploraron el teatro como forma de expresión y diversión. Incluso se atrevieron a escribir una pequeña obra basada en sus propias historias, conectando literatura y vivencias personales. La poesía también tuvo su lugar: fue la primera vez que muchos leyeron versos en español, aprendieron qué es la rima y jugaron con ella. Además, compararon y aprendieron la diferencia entre librerías con bibliotecas. Asimismo, conocieron la tradición de Sant Jordi y les encantó la idea de regalar libros y flores.

Ante la pregunta de si ya se sienten capaces de leer libros completos en español, la respuesta fue unánime y optimista: “Poquito, poquito… ¡pero para 2026 seguro que sí!”.

Conociendo la biblioteca municipal
Mientras tanto, en Burela, nuestras profesoras de español organizaron una visita muy significativa a la biblioteca municipal, en colaboración con el Concello de la localidad gallega. Durante la actividad, las personas migrantes conocieron cómo funciona este valioso recurso comunitario. Aprendieron cómo acceder al préstamo de libros y las múltiples posibilidades que ofrece este espacio gratuito y abierto a todas las personas. Para algunos de los migrantes, era su primera visita a una biblioteca. Para otros, fue una oportunidad para empezar un camino como lectores en su nuevo idioma. Varias se hicieron incluso socios, dando así el primer paso hacia un universo de descubrimientos y aprendizaje.

Más allá de lo académico, esta actividad reivindica la lectura como un acto de integración. En contextos de acogida, donde muchas personas se encuentran reconstruyendo sus vidas, los libros pueden ser una fuente de calma, de pertenencia, de sueños. Una biblioteca puede convertirse en refugio, en hogar simbólico, en puente hacia el idioma y la comunidad.
En ONG Rescate, agradecemos profundamente la implicación de las profesoras de español, las trabajadoras de los centros y las bibliotecas locales. Gracias a ellas, este Día del Libro fue más que una mera conmemoración. Se convirtió en un encuentro con la palabra, con la cultura y con la esperanza.
Esta actividad forma parte de nuestro programa de acogida y atención humanitaria, que está financiado por la Dirección General de Atención Humanitaria y del Sistema de Acogida de Protección Internacional de la Secretaría de Estado de Migraciones del Ministerio de Inclusión Seguridad Social y Migraciones. Cuenta con la cofinanciación de la Unión Europea dentro de su programa de Fondos Europeos.




