La salud mental es un elemento clave para la resiliencia, especialmente en contextos de crisis o conflicto, ya que permite a las personas procesar, adaptarse y recuperarse del trauma y del estrés extremo. Con motivo del Día Mundial de la Salud Mental, desde ONG Rescate queremos destacar aquellos proyectos de apoyo psicosocial que llevamos a cabo en países como Líbano y Palestina; así como reconocer el trabajo de las personas que los sacan adelante.
En Palestina, gracias al proyecto «Refuerzo de servicios integrales de salud a grupos vulnerables en Ramallah y Ciudad de Gaza», financiado por la Xunta de Galicia, hemos creado espacios seguros para la población afectada por el conflicto donde las personas pueden compartir experiencias y recibir atención psicológica especializada. Se realizan sesiones de arteterapia para niñas y niños, terapias individuales y grupales, y se implementan actividades para preservar el bienestar psicológico también del personal. Además, en Ciudad de Gaza se ofrece atención presencial y una línea telefónica para apoyo remoto, garantizando cobertura a la población más vulnerable.

En Líbano, el proyecto “Resiliencia y cohesión social a través de atención sanitaria y salud sexual y reproductiva”, que financia la Comunidad de Madrid, nos ha permitido la puesta en marcha de dos clínicas móviles que ofrecen servicios de salud comunitaria, incluyendo terapias psicológicas a población local y refugiada en el Valle de la Beka’a. Este enfoque combina la atención sanitaria con el fortalecimiento de la resiliencia y el bienestar emocional de las personas.
Y también en Líbano, en Bar Elias y financiado por la Junta de Castilla-La Mancha, desarrollamos otro proyecto que consiste en formar a personal voluntario en apoyo psicosocial básico y que se complementa con las terapias grupales entre mujeres y las sesiones de arteterapia para la población infantil refugiada siria.

Hoy, en el Día Mundial de la Salud Mental, queremos destacar la importancia de mantener estos proyectos en lugares y zonas de conflicto, así como hacer un reconocimiento especial al personal local, que trabaja bajo condiciones extremas para garantizar el bienestar de las personas más vulnerables. Su dedicación y esfuerzo son fundamentales para que estas iniciativas tengan un impacto real y duradero, recordándonos la importancia de cuidar la salud mental en todas las circunstancias, pero especialmente en las más adversas.



