En el marco del Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer, desde ONG Rescate queremos dar visibilidad a este grave problema, a cuya erradicación intentamos contribuir, entre otras acciones, a través del proyecto Sabina, de nuestra área de Inclusión.
Sabina nació en 2021 para dar apoyo integral a mujeres migrantes que han vivido, están viviendo o están en riesgo de sufrir violencia de género. En este último año, hemos atendido a cerca de 150 mujeres en la Comunidad de Madrid y la provincia de Málaga, lugares donde se implementa.
El nombre del proyecto no es casual: Sabina rinde homenaje a una mujer que fue usuaria de ONG Rescate, cuya historia de superación refleja los valores del proyecto. También conecta con el árbol sabina, que es muy resiliente y crece en entornos adversos, como las propias mujeres migrantes que atendemos.
Un espacio seguro y de acompañamiento integral
“Sabina es un espacio seguro, formado por profesionales mujeres, donde atendemos a mujeres que han vivido situaciones de violencia de género, no solo en el ámbito de pareja, sino también violencia sexual, mutilación genital o cualquier otra agresión asociada al género”, explica María Sánchez de la Blanca, trabajadora social del proyecto.

El enfoque del programa es integral. Como señala Lucía González, psicóloga: “Cubrimos un acompañamiento social, jurídico y psicológico. Les acompañamos para que puedan lidiar con situaciones complejas, como mantener contacto con un agresor debido a tener hijos en común. También coordinamos con abogados y servicios públicos para garantizar sus derechos”.
El apoyo no se limita a trámites burocráticos y cuestiones técnicas. “Sabina es un espacio donde pueden venir a tomar un té, usar un ordenador para buscar empleo o simplemente descargar el peso de su situación”, añade Lucía. Para muchas, el proyecto se convierte en una red de apoyo emocional y social, vital en su proceso de recuperación.
Además, el equipo de profesionales incide en que Sabina es mucho más que un servicio unidireccional: “trabajamos con mujeres valientes, unas supervivientes. Desde el primer contacto, se produce un intercambio mutuo en el que nos enriquecemos tanto ellas como las profesionales que las acompañamos”. Este enfoque fortalece el vínculo entre las usuarias y las trabajadoras.
Los retos de acompañar
El equipo de Sabina enfrenta importantes retos, desde la falta de recursos hasta la coordinación con administraciones públicas poco sensibilizadas hacia la violencia de género hasta las propias realidades de las mujeres migrantes. María subraya la necesidad de sensibilizar tanto a las usuarias como a otras instituciones: “Muchas mujeres no identifican la violencia como tal, lo que requiere un trabajo previo para que se reconozcan como víctimas”.
Rocío Fuentes, psicóloga, destaca la importancia de trabajar desde la humildad cultural: “Tenemos que dejar de lado prejuicios y aprender de sus contextos. No se trata de juzgar, sino de acompañar desde su realidad”.
Beatriz Quintana, abogada, subraya la vulnerabilidad específica de las mujeres migrantes: “Creo que es importante porque muchos agresores se aprovechan de su condición vulnerable de migrante para seguir manipulando, mintiendo, amenazando. La mujer migrante que sufre violencia necesita un apoyo integral y personas que le digan: tú tienes derecho a denunciar”.
Un proceso sin plazos
En Sabina, no hay plazos definidos para las usuarias. Como recalca Lucía: “Es un espacio flexible, donde respetamos los tiempos de cada mujer. Algunas nos contactan después de meses o años porque vuelven a necesitar apoyo”.
El objetivo final del programa es que las mujeres alcancen autonomía y seguridad. Rocío comparte que “es bonito cuando regresan tiempo después para decirnos que se sienten independientes, con las herramientas necesarias para empezar una nueva vida”.

Un recurso vital
Sabina es único por su enfoque especializado en la intersección entre violencia de género y migración. Como señala Carmen Jódar, trabajadora social: “Es un tema de derechos humanos. Acompañar a estas mujeres es esencial para garantizar que puedan superar las impresionantes vulneraciones que han sufrido”.
Desde la psicología, el derecho y el trabajo social, Sabina acompaña en la construcción de una nueva realidad para mujeres que, como el árbol que le da nombre, florecen incluso en los terrenos más hostiles.
Si vives en la provincia de Málaga o en la Comunidad de Madrid y quieres participar en el proyecto y recibir acompañamiento jurídico (en extranjería, nacionalidad y violencia de género), atención psicológica y/o social gratuitas, solo tienes que inscribirte en el siguiente enlace y nos pondremos en contacto contigo: https://ongrescate.org/sabina/
Sabina es un proyecto financiado por el Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones y el Fondo Social Europeo Plus. En Málaga, también cuenta con la financiación de la Junta de Andalucía.



