A principios de este mes estuvimos en la comunidad de Gilo en la Región Somalí, compartiendo con la comunidad un paso importante dentro del proyecto ‘Reducción de la pobreza y de las desigualdades de género en Somalí’, financiado por la AECID.
Nuestro trabajo en la región se centra en acompañar a las familias rurales para que puedan hacer frente a los efectos del cambio climático, que cada día se hacen más visibles en esa zona. Las lluvias, que antes seguían un ciclo más o menos estable, ahora son impredecibles y las sequías son cada vez más largas. Las comunidades, en búsqueda de acceso a mejores servicios y oportunidades, son cada vez más sedentarias, lo que limita su capacidad de mover el ganado en busca de pastos y pone en riesgo su principal medio de vida: la ganadería.

Ante este desafío, hemos puesto en marcha distintas acciones que buscan fortalecer la resiliencia de las comunidades. Se están llevando a cabo formaciones y entregas de insumos para el cultivo de forraje nutritivo, además de capacitaciones sobre cómo procesarlo y usar la maquinaria adecuada. Paralelamente, se están construyendo dos bancos de forraje que permitirán almacenar alimento para el ganado en los momentos de mayor escasez.
Gracias a este proyecto, las familias podrán garantizar que su ganado tenga alimento durante todo el año. Esto no solo protege su modo de vida, sino que también lo convierte en una fuente de sustento más sostenible y resistente frente al impacto del cambio climático.
Este proyecto es posible gracias al trabajo conjunto de FPS, como organización líder del convenio, HAVOYOCO, nuestro socio local, la comunidad de Gilo, las oficinas sectoriales de la región y, por supuesto, ONG Rescate, que aporta su compromiso y experiencia en el terreno.



