Con la exposición En su Piel, Miradas por la Integración, en Casa de América del 6 al 13 de junio, ONG Rescate impulsa una muestra fotográfica benéfica para acercar a la sociedad la realidad de las personas refugiadas. Su presidenta, Flavia Hohenlohe, quiere explicar por qué es importante la acogida y rechazar las reticencias hacia ellas.
Pregunta: ¿Por qué ONG Rescate ha decidido organizar esta exposición fotográfica benéfica?
Respuesta: Organizamos esta exposición porque creemos que la fotografía tiene una capacidad única para acercarnos a realidades que, a veces, parecen lejanas. Queremos que la sociedad mire de frente la experiencia de las personas refugiadas, no desde la lástima, sino desde la empatía, la dignidad y el compromiso. Además, la exposición tiene una finalidad solidaria: recaudar fondos para seguir acompañando a quienes necesitan protección y apoyo para reconstruir sus vidas.
P: ¿Qué mensaje principal quieren trasladar al público?
R: Queremos transmitir que detrás de cada persona refugiada hay una historia, una familia, un proyecto de vida interrumpido y también una enorme capacidad de resistencia. Nadie abandona su hogar por elección fácil. Quien huye lo hace porque permanecer supondría un riesgo para su vida, su libertad o su dignidad. Esta exposición invita a comprender ese camino y a implicarnos como sociedad.
P: La muestra se estructura en tres fases. ¿Qué representa la primera: la situación en origen?
R: La primera fase nos sitúa en el punto de partida: los países de origen. Refleja contextos marcados por conflictos, persecución, violencia, vulneración de derechos o falta de seguridad. Es importante entender que el refugio no empieza en la frontera ni en el viaje, sino mucho antes, cuando una persona se ve obligada a tomar la decisión más difícil: dejar atrás su casa, sus vínculos y todo lo conocido para salvar su vida o su dignidad.
P: ¿Qué papel ocupa el viaje migratorio dentro de la exposición?
R: El viaje es una etapa de enorme incertidumbre. Muchas personas atraviesan rutas peligrosas, separaciones familiares, miedo, espera y desprotección. La exposición muestra ese tránsito no como una aventura, sino como una búsqueda desesperada de esperanza. Queremos que el público comprenda que llegar a un lugar seguro no es inmediato ni sencillo, y que durante ese camino las personas refugiadas necesitan protección, derechos y acompañamiento.
De la huida a la reconstrucción: el camino de las personas refugiadas
P: La tercera fase habla de adaptación y reconstrucción. ¿Por qué es tan importante mostrar también esa parte?
R: Porque muchas veces el relato se queda en la huida o en la llegada, pero la vida continúa después. Llegar a un nuevo país implica empezar de cero: aprender un idioma, encontrar vivienda, acceder a empleo, escolarizar a los hijos e hijas, recuperar la confianza y construir nuevas redes. En esa etapa, organizaciones como ONG Rescate desempeñamos un papel fundamental, acompañando procesos de integración desde el respeto, la autonomía y la dignidad.
P: ¿Cómo evita la exposición caer en una mirada asistencialista o victimista?
R: Lo hacemos poniendo el foco en las personas, no solo en sus circunstancias. Las imágenes hablan de dolor y pérdida, pero también de fortaleza, esperanza y capacidad de reconstrucción. Para ONG Rescate es esencial que la sociedad no vea a las personas refugiadas únicamente como víctimas, sino como titulares de derechos, con talento, voz propia y mucho que aportar a la comunidad que las acoge. Además, nuestro compromiso empieza también en origen: trabajamos allí donde es posible para proteger derechos, fortalecer comunidades y contribuir a que las personas no se vean obligadas a abandonar sus países.
P: ¿Por qué es importante que la ciudadanía apoye esta iniciativa?
R: Porque la protección de las personas refugiadas no es solo responsabilidad de las instituciones o de las organizaciones sociales; es un compromiso colectivo. Visitar la exposición, difundirla o contribuir económicamente significa formar parte de una respuesta solidaria y necesaria. Cada aportación ayuda a sostener programas de acogida, apoyo psicosocial, orientación jurídica, formación, integración laboral y acompañamiento en momentos clave.
P: ¿Qué le gustaría que sintiera una persona al salir de la exposición?
R: Me gustaría que saliera conmovida, pero también movilizada. Me gustaría que esta muestra sirva para apartar reticencias y resentimientos infundados hacia quienes quieren integrarse en nuestra sociedad y compartir un proyecto de vida con nosotros. Que entendiera que hablar de refugio es hablar de derechos humanos, de justicia y de responsabilidad compartida. Ojalá cada visitante se lleve una pregunta: “¿Qué puedo hacer yo?”. Porque sensibilizar es el primer paso, pero el verdadero cambio llega cuando esa conciencia se transforma en apoyo, solidaridad y acción concreta.



