Batol Gholami refugiada afgana en España ejemplo de resiliencia
De Afganistán a España: la historia de Batol Gholami y su impacto en la educación de mujeres afganas
marzo 20, 2026
Zam Zam refugiada en España trabajando como cocinera tras huir de Somalia.
Sin oportunidades no hay futuro: la historia de Zam Zam, refugiada y trabajadora en España.
marzo 23, 2026

Historia de migración en España: cómo Migdalia Ibarra reconstruyó su vida desde Venezuela

Migdalia Ibarra nació en Caracas (Venezuela) y vivió en Puerto La Cruz, donde trabajaba como orientadora en un centro educativo, hasta que, en 2017, en uno de los momentos más álgidos de la crisis política que ha atravesado la nación suramericana, decidió migrar a España junto a su marido y su hija de 14 años.

Recuerdo el miedo y la angustia cuando íbamos hacia el aeropuerto. Tuvimos que pasar por varias barricadas que habían dejado las manifestaciones estudiantiles, y la presencia policial y militar en las calles te intimidaba”, relata la actual responsable de empleo a nivel nacional de ONG Rescate.

El proceso de protección internacional en España

Al llegar a España, Migdalia presentó junto a su familia una solicitud de protección internacional. Pero aún pasarían varios meses hasta que obtuvo la anhelada tarjeta roja que permite trabajar de forma legal.

Mientras hacía trabajos ocasionales de poca cualificación para pagar las facturas, Migdalia comenzó su proceso de reinvención como acompañante terapéutica de personas mayores y dando apoyo escolar a la infancia.

“Un día recibimos la notificación de que nos habían otorgado el permiso de residencia por razones humanitarias. Éramos de los primeros venezolanos en pasar por ese proceso. Había muy poca información. Cuando fuimos a la policía, nos quitaron la tarjeta roja y nos quedamos en un limbo, hasta que cuatro meses después nos dieron la tarjeta de residencia. Entonces, todo cambió”.

Reinvención profesional y formación para el empleo

Migdalia, siempre buscando oportunidades, comenzó un programa de acompañamiento para el empleo. En Venezuela trabajaba como orientadora educativa (es licenciada en Educación), pero en su proceso migratorio descubrió que podía convertirse en orientadora laboral. Así que empezó a estudiar para obtener un Certificado de Docencia de Formación para el Empleo.

La obtención del certificado implicaba hacer prácticas. Así llegaron las organizaciones del tercer sector a la vida de Migdalia con Red Reto, una ONG centrada en el apoyo a la migración forzada.

Ejecutó con éxito un programa de orientación laboral para personas migrantes senior, con lo que no solo obtuvo el certificado —mientras esperaba la homologación de su titulación universitaria—, sino que ganó confianza en sí misma: ayudar a los otros era una forma de ayudarse a sí misma.

Inserción laboral en ONG Rescate

Así que, cuando vio en un portal de empleo una oferta de ONG Rescate como técnica de empleo, a pesar de las dudas, presentó su candidatura. Y fue la persona elegida.

Su propia experiencia le facilita a Migdalia comprender mejor el difícil proceso por el que atraviesan las personas migrantes a las que ella apoya para que consigan insertarse laboralmente.

No es fácil dejarse acompañar. Tampoco es sencillo adaptarse a un nuevo entorno y descubrir cuáles de tus capacidades te pueden servir y qué nuevas herramientas debes aprender”.

Nacionalidad española y nuevas oportunidades

Por ser originaria de un país iberoamericano, Migdalia y su familia solo debían esperar dos años desde que les otorgaron el permiso de residencia para solicitar la nacionalidad española.

“Recuerdo que la preparación para el examen nos la tomamos como un juego muy serio, y por las noches repasábamos juntos las posibles preguntas del examen”, relata Migdalia.

Si el permiso de residencia les abrió a ella y a su familia muchísimas puertas, la nacionalidad aún más. “Claro, también es una responsabilidad, y te haces consciente de que tienes derechos, pero también deberes”.

Integración y sentido de pertenencia en España

Migdalia y su familia no se plantean volver a Venezuela. Su hija, que llegó siendo adolescente, después de nueve años es una española más. “En mi caso, lo de ser española lo veo más bien como un proceso. Toda la vida seré venezolana, pero cada año que pasa me siento más de aquí, y es en España donde pienso jubilarme y vivir el resto de mi vida. Como cualquier otra española”.

Publicado el: marzo 23, 2026

    Este formulario usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan tus datos.