Zam Zam Omar tiene 28 años y una hija de siete años que tuvo que dejar en Somalia, su país natal. Hace casi un año que no se ven; pero su mayor prioridad es poder reunirse con ella. Quiere evitar que sufra el mismo destino que ella: la mutilación genital femenina (MGF). Omar llegó en marzo y ya ha conseguido su estatus de refugiada. Tan solo tres meses después empezó a trabajar como camarera y, actualmente, es cocinera en Comedores Blanco, una empresa española que se especializa en servicios de catering y comedores.
Acceso al empleo en España
Pregunta: ¿Cómo logró empezar a trabajar en España?
Respuesta: Me ayudó ONG Rescate a encontrar el trabajo. Estoy muy agradecida a mi jefa por su amabilidad y apoyo, así como a todo el equipo de la entidad por ayudarme a vivir de forma independiente y poder así gestionar mis responsabilidades.
P: Sin embargo, usted no es cocinera de profesión.
R: No, soy graduada en salud pública y tengo experiencia en enfermería. Soy activista de género y formadora de formadores. En Somalia ofrecía asesoramiento y formación en temas de género, especialmente dirigidos a mujeres, con un enfoque en la prevención de la violencia de género y el matrimonio precoz. Estoy particularmente comprometida con la lucha contra la mutilación genital femenina(MGF) y con la promoción de la tolerancia cero hacia esta práctica.
Aspiraciones profesionales y formación
P: ¿Le gustaría poder ejercer nuevamente en algún momento?
R: Si es uno de mis mayores deseos. Aunque primero tengo que mejorar mi español. Ya he empezado y estoy pagando a un profesor particular. Mi objetivo a corto plazo es poder hablar y entender mucho mejor el español en los próximos tres/cuatro meses. Pero, a nivel profesional, quiero trabajar con ONG que apoyan a las comunidades refugiadas y les ayudan a sobrevivir y reconstruir sus vidas. Tengo mucha experiencia con organizaciones son gubernamentales, programas comunitarios y servicios de apoyo a personas refugiadas. También, quiero poder seguir desarrollando y utilizar profesionalmente mi formación académica. Además, estoy muy interesada en la psicología y planeo estudiarla en los próximos años para fortalecer mi capacidad de apoyar a personas en situación de vulnerabilidad.
Situación de vivienda y dificultades económicas
P: La vivienda es un tema candente en la sociedad española. ¿Cuál es su situación personal?
R: Actualmente, pago 400 euros por una habitación, aunque incluye electricidad y agua. Sin embargo, mi salario no es suficiente para cubrir completamente el alquiler, la comida, la vivienda y los gastos escolares, médicos y de vida de mi hija, a la cual deseo poder traerme desde Somalia a España cuanto antes. Aun así, espero encontrar un trabajo mejor que me permita cubrir todas nuestras necesidades básicas, aunque sé que no será fácil.
Proyecto de vida en España
P: ¿Le gustaría seguir viviendo en España a largo plazo?
R: Si. Veo que muchos de mis sueños pueden hacerse realidad aquí. Quiero criar a mi hija aquí y darle las oportunidades que yo no tuve. Aunque tuve la suerte de poder asistir a la escuela, la vida en mi país era muy difícil en términos de supervivencia, educación y acceso a un trabajo estable.
Mi vida en Somalia fue muy dura. Perdí a mis padres debido a la violencia. Mi padre fue un importante líder comunitario y fue asesinado en 2021 con una bomba que estaba debajo de su coche. Mi madre murió años antes debido a una explosión en la carretera principal. Después de esto, mi hermano mayor se convirtió en el cabeza de familia. Por eso quiero quedarme en España, quiero que mi hija tenga una vida mejor y contribuir a un futuro mejor para muchas niñas.
Planes de futuro y motivación personal
P: ¿Cuáles son sus planes de futuro? ¿Qué le gustaría haber conseguido?
R: Tengo muchos, pero quiero apoyar a las personas que necesitan ayuda, especialmente a las personas refugiadas. También quiero darle a mi hija la vida que yo no tuve. Como soy la única responsable de ella, quiero dedicarle toda mi energía y darle todo lo que esté en mi mano, e incluso más.
Espero construir una vida mejor, seguir mejorando mis habilidades y mi formación —porque el conocimiento no tiene límites— y alcanzar la estabilidad para poder ofrecer a mi hija un futuro seguro, estable y prometedor. Aunque ya ha pasado un año completo desde la última vez que vi a mi hija, que hemos dormido juntas, comido juntas, jugado juntas o que hemos ido de compras juntas.
La echo de menos más de lo que puedo expresar con palabras. El dolor de estar separada de ella es algo que llevo conmigo cada día. Espero, sinceramente, que la vida nos dé pronto la oportunidad de reunirnos, para poder volver a abrazar a mi hija, vivir con ella y empezar una nueva vida juntas, lado a lado, como familia.



