Cinco mujeres migrantes se reunieron el pasado 5 de marzo en el Impact Hub de la calle Alameda para hablar de regularización, de pertenencia e identidad. Cinco historias unidas por su proceso migratorio e inserción en la sociedad española. “Mujeres que emprenden, cotizan y contribuyen a nuestra economía. Además, en muchos casos, con proyectos que hacen que la vida de otras mujeres extranjeras sea un poquito más fácil”, matizaba la periodista y moderadora de la mesa Carmen Santos.
Identidad y pertenencia entre dos culturas
“Al principio no era ni de un lado ni de otro, porque nadie me leía ni como española ni como guineana. Soy las dos cosas y no tengo por qué renunciar a ninguna de mis dos identidades. A quien no le guste, que no mire”, resumió Marian Davies, natural de Guinea Ecuatorial, que lleva más de 50 años en España.
Migdalia Ibarra, responsable del área de empleo de ONG Rescate y una de las panelistas, también nada entre dos aguas: venezolana y española. “El día que juramos la bandera fue emocionante.”, confesó.
Por el contrario, Lina Al Bizreh (Siria), sigue manteniendo su identidad como mujer árabe. “He pasado más tiempo allí que aquí por el momento”, explica. Sin embargo, aclara que su identidad no implica excluir sino sumar. “No puedo olvidar mi cultura, pero si puedo añadir más a la cultura española”.
Los retos de la regularización en España
El viaje de Ibarra estuvo cargado, al igual que el de sus compañeras de mesa, de mucha incertidumbre y miedo. Prácticamente toda su familia estaba ya en España; sin embargo, su familia más directa seguía en Venezuela. “Recuerdo, como si fuese ayer, ir por primera vez a un supermercado. Vi un pasillo entero lleno de leche y no sabía cuál era la que tenía que comprar yo”, dijo, como forma de demostrar cómo su día a día cambió radicalmente al trasladarse a Madrid.
Carla Pablos, responsable del área jurídica de Rescate, aprovechó la ocasión para explicar las complejidades de la burocracia española y la solicitud de asilo. “Es difícil y muchas veces las abogadas no tenemos la posibilidad de sentarnos con las personas a escuchar sus historias”, afirmó.
Obtener la nacionalidad tampoco ha sido fácil para las tres mujeres que actualmente la tienen. En el caso de Davies tuvo que tirar de contactos familiares para obtener un certificado de nacimiento. Al Bizreh, al provenir de un país en guerra, tampoco tenía acceso a este tipo de documentos. “Casi todo estaba bloqueado. Encima nos pedían que estuviese certificado y apostillado en una embajada española. Siria no tiene”, aclara.
Migración y diversidad cultural: nuevas formas de construir identidad
Una jornada —enmarcada en la semana del 8 de marzo, Día Internacional de la Mujer— cargado de reflexión y colectivismo, que terminó con una conclusión muy en línea con los valores y misión de ONG Rescate. “Frente a la simplificación de una identidad española única y homogénea reivindicamos la complejidad y la diferencia. Hay muchas formas de ser mujer y de ser española.”, resumió Carmen Santos.
Más allá del debate sobre la identidad, es un asunto de derechos. Por eso desde ONG Rescate abogamos porque, al igual que las mujeres que protagonizaron la mesa redonda, todas las personas que viven en España tengan la posibilidad de obtener la documentación necesaria que les permita llevar a cabo su proyecto de vida.
La migración no es un “problema” ni una “amenaza”, sino un fenómeno complejo que siempre ha estado presente en la historia de la humanidad, y que podemos transformar en una oportunidad.
Ayer, se comprobó, una vez más, que con la migración ganamos todas y todos. Algo que Arezoo Mojaverian, portavoz de La voz de Irán en España, que apoya a la disidencia iraní, aprovechó para subrayar. En su país no es natural encontrar por las calles de Teherán a personas de diferentes procedencias; sin embargo, en España, que es multicultural, sí y eso enriquece la cultura y las mentes.
Gracias a Impact Hub por dejarnos celebrar este evento en su espacio de coworking.



